Este planning es muy orientativo, y cambia mucho según el
tipo de fiesta. Obviamente una fiesta íntima en casa para
un grupo reducido de amigos no requiere el mismo nivel de organización
que una fiesta de gala en un hotel. Pero los procesos para las dos
son parecidos, y un planning bien ejecutado hace que la organización
de cualquier celebración sea más llevadera y que la
fiesta sea más divertida.
Primero, obviamente, hay que decidir la fecha. Fiesta de cumpleaños,
aniversarios, etc. tienen las fechas ya decididas, pero la decisión
de otras fiestas más "móviles" requieren
algo de estrategia. Dar una fiesta en las vacaciones de verano,
Semana Santa, etc. tiene ventajas y desventajas - en vacaciones
la gente está más relajada y les suele ser más
fácil encontrar un canguro, pero también es probable
que muchos falten a la fiesta. Si quieres una fiesta en Navidades
o por Noche Vieja, hay que tener en cuenta que tu fiesta estará
compitiendo con muchas más. ¡También hay que
mirar si hay un partido importante esa noche! Entre semana también
es complicado porque estamos cansados y tenemos que madrugrar
al día siguiente, y aunque los fines de semana se suelen
complicar con viajes, planes, partidos, etc., los mejores días
para una fiesta son jueves, viernes o sábado.
A la vez hay que decidir qué tipo de fiesta quieres, algo
grande y elegante o íntimo y original. Las fiestas grandes
hay que planearlas con mucha antelación, mientras las fiestas
pequeñas e íntimas suelen ser más espontáneas.
El planning orientativo que detallamos abajo está pensado
más para una fiesta grande, pero es muy adaptable para
fiestas espontáneas, simplemente acortar los plazos y eliminar
algunos pasos (como contratación de camareros, etc.).
Tres meses antes:
Reservar el local, si la fiesta se va a hacer fuera de casa
Encargar las invitaciones, si las van a hacer en imprenta.
Un mes antes:
· Mandar las invitaciones si es una fiesta formal.
· Decidir la comida - ¿canapés, bufet o cena?.
· Contratar cátering si precisa.
· Contratar camareros si precisan.
· Alquilar mesas, sillas, carpas si precisan.
· Pensar en la decoración - encargar una decoradora
si hace falta, comprar globos, guirnaldas, cortinas, etc.
Tres semanas antes:
· Comprar vinos, copas y refrescos.
· Contratar servicios de limpieza para después de
la fiesta, si precisa.
Dos semanas antes:
· Comprobar si tiene suficientes manteles y servilletas,
y que estén limpios y planchados - si piensas utilizar
manteles y servilletas desechables, comprarlos.
· Comprobar si tiene suficientes platos, copas, cubiertos,
etc. - alquilar o pedir prestados si no es así.
· Llamar a invitados que no hayan contestado.
· Preparar lista detallada de comida, comprar las cosas
no perecederas.
· Confirmar cátering, camereros, limpieza, etc.
· Hacer un planning detallado del día de la fiesta,
incluyendo entregas, cuándo encender el horno, la llegada
de los invitados, a qué hora servir los cócteles,
cuando sacar los canapés, etc. Este planning te ayudará
mucho a reducir el estrés el día de la fiesta.
Una semana antes:
· Encarga flores para entregar el día anterior.
· Si es una cena sentada, diseña el plan de mesa
para indicar dónde se deberían sentar los invitados,
y prepara las etiquetas con los nombres de los invitados.
Dos días antes:
· Prepara los platos que aguanten en la nevera.
· Pon las botellas de cava, vino blanco y refrescos en
la nevera.
· Empieza a montar los decorados.
· Encarga bolsas de hielo.
· Monta la barra.
· Organiza el aseo para los invitados, con jabones y toallas
nuevas.
· Organiza la guardarropa.
Un día antes:
· Coloca las flores.
Cuatro horas antes:
· Prepara las guarniciones para las copas.
· Prepara los canapés.
Dos horas antes:
· Quita los corchos de las botellas de vino blanco y el
papel de aluminio de las botellas de cava.
· Explica a los camareros qué tienen que hacer y
dónde están las cosas que necesitarán.
· ¡Toma un baño o una ducha y relájate!
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