Organizar una fiesta da mucho trabajo, con muchas decisiones que
tomar y detalles que cuidar. Una manera fácil de simplificar
la organización es contratar a una empresa de cátering
para ocuparse de los canapés, la comida, el bar, etc. Incluso
con empresas de catering conocidas, hay aspectos importantes de
la contratación que merecen mucha atención para que
la fiesta se desenvuelva sin decepciones. Abajo te explicamos como
elegir una empresa de catering, y luego como contratarla, qué
información hay que transmitir y como cuidar al equipo durante
y después del evento.
Como elegir
Si no conoces personalmente a una empresa de catering, fiestafacil
te puede recomendar una empresa de buena reputación (ver
"Servicios",
o llámenos al 902 158 255), o también puedes seguir
las recomendaciones de tus amigos. En la primera conversación
con un catering, pregúntales cual es su especialidad, y
qué tipo de fiestas han hecho ultimamente. Una empresa
que se especializa en bodas quizás no sería la idónea
para organizar una fiesta íntima con tema tropical, por
ejemplo, o una empresa que sirve hoteles de lujo a lo mejor no
es la idónea para atender a una fiesta de cumpleaños
infantil. Otras preguntas importantes son:
¿Cuantos años llevais en el negocio? (Si acaban
de empezar, no es necesariamente un punto negativo, pero conviene
comprobar su formación y experiencia previa).
¿Qué tipo de seguros teneis?
¿Teneis máquinas de repuesto?
¿Proporcioneis camareros? ¿Cómo irán
vestidos?
¿Teneis personal de repuesto?
¿Proporcionais algún tipo de decoración?
¿Proporcionais vajilla?
¿Para cuando se necesita el recuento final de invitados?
¿Recogeis los platos y las zonas de trabajo después
de la fiesta?
¿Cual es la forma de pago?
¿Hay gastos de cancelación?
Pedir presupuesto
Antes de pedir un presupuesto, hay que informar con detalle del
tipo de evento que se trate y qué servicios se van a necesitar.
¿Canapés o cena sentada? ¿Se necesitan camareros?
¿Cuántos? ¿Por cuánto tiempo? ¿Alguien
para atender al bar? ¿Alguien para coger los abrigos? ¿Servicio
de limpieza? ¿Se necesita vajilla? Por supuesto, siempre
pide los presupuestos por escrito.
Concretar detalles
Una vez elegida la empresa, hay que detallar el menú. Es
recomendable hacer esto conjuntamente con el personal de la empresa.
Sabrán combinar tus ideas y gustos con su experiencia para
encontrar una solución atractiva y eficaz. Si el prespuesto
cambia según los detalles del menú, pídelo
otra vez por escrito.
También hay que enseñarles la zona de trabajo,
especificando cuales zonas pueden utilizar y cuales no. Necesitarán
ver la zona de cocina, para saber si les será suficiente
o si tienen que traer su propio horno. También, según
el evento, deberán ver la zona del bar y la zona de guardar
los abrigos, dónde se pueden cambiar los camareros, cuales
aseos pueden utilizar, etc.
Otro factor importante para especificar es el horario - a qué
hora tienen que estar, a qué hora llegan los invitados,
a qué hora se empieza a servir, a qué hora se cierra
el bar, a qué hora se podrán ir a casa...
Camareros
Comprueba que el número de camareros que el cátering
proporciona es suficiente para el número de invitados.
Lo normal es un camarero por cada 10 invitados para una cena sentada,
tres camareros y una persona atendiendo el bar por cada 50 invitados
para un cóctel, y dos camareros y una persona atendiendo
el bar por cada 30 invitados para un bufet.
Si los camareros o barmans van a estar en la fiesta durante más
de cuatro horas, debes ofrecerles algo para comer y tiempo para
un descanso. Si un camarero o camarera ha dado un servicio muy
atento y profesional, queda bien darles una propina de entre cinco
y veinte euros, según la escala del evento.
A disfrutar...
Si se te da bien la cocina, desde luego da mucha satisfacción
el preparar todo tú mismo, además de crear una fiesta
personal e íntima. Pero hay ocasiones cuando no es factible
o práctico, para eventos grandes y complejos o simplemente
cuando tienes demasiadas cosas que hacer. Contratar y delegar
lo máximo posible libera tiempo para disfrutar de la organización.
Y si la cocina no es lo tuyo, más razón aún.
Los caterings ofreen un servicio útil, que tiene su precio
pero que aporta flexibilidad y calidad a cualquier celebración.
Después de todo, ¡las fiestas son para disfrutarlas!
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