| |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
Vagabundo
Es un disfraz muy gracioso y facilísimo de realizar.
Si no dispones de ropa lo suficientemente vieja, procura por lo
menos que sea una o dos tallas más grande (utiliza la de un hermano
mayor, la de un primo...). Aplica retales de telas que tengas por
casa, cómo de remiendos.
La cara sucia se puede hacer con un poco de cera negra, o utilizando
un corcho quemado como si fuese hollín.
Para dar mayor efecto desarrapado: sustituye el cinturón por un
trozo de cuerda, vuelve los bolsillos del revés, deshilacha los
bajos de los pantalones, descose los botones, sujeta la chaqueta
con imperdibles...
No hay mendigo que se precie que no se cubra la cabeza con cualquier
gorra o sombrero viejo que no se quita ni para dormir. Puedes añadir
unas greñas hechas con madejas de lana gorda o con una fregona de
rizo.
Las posibilidades de añadir detalles simpáticos a este disfraz son
infinitas: un periódico viejo enrollado, un botellín de vino vacío,
un 'inquilino' (insecto de plástico) en el sombrero o en el hombro
de la chaqueta, un bocadillo a medio comer asomando por el bolsillo...
No te olvides del 'atillo' donde el vagabundo pueda transportar
sus enseres, realizado con un mantel a cuadros, si es posible, y
un palo de escoba.
Además, este disfraz admite otras variantes: de mendigo (con un
platillo con monedas y un cartel), de 'pillo' (con un tirachinas
en el bolsillo, por ejemplo), de homeless ( con bolsas de papel
o un carrito lleno de bolsas).
|
|
|
   |
|